Abraham W. Barrera Bakit

Pastor Cristiano Evangélico

EL AGOTAMIENTO DE LOS CRISTIANOS

AGOTAMIENTO  DE  LOS  CRISTIANOS

Abraham W. Barrera Bakit

PASTOR

 

Mat 11:25-30.-

25 “En ese momento, Jesús se dirigió a Dios y le dijo:

«¡Padre, tú gobiernas en el cielo y en la tierra! Te doy gracias porque no mostraste estas cosas a los que saben mucho y son sabios, sino que las mostraste a los niños.”

26  “Y todo, Padre, porque tú así lo has querido.»”

27  “A los que estaban allí les dijo:

«Mi Padre me ha dado todo, y es el único que me conoce, porque soy su Hijo. Nadie conoce a mi Padre tan bien como yo. Por eso quiero hablarles a otros acerca de mi Padre, para que ellos también puedan conocerlo.”

28  “»Ustedes viven siempre angustiados y preocupados. Vengan a mí, y yo los haré descansar.”

29  “Obedezcan mis mandamientos y aprendan de mí, pues yo soy paciente y humilde de verdad. Conmigo podrán descansar.”

30  “Lo que yo les impongo no es difícil de cumplir, ni es pesada la carga que les hago llevar.»”

 

 

Alguna vez se ha sentido cansado, agotado y sin saber que hacer..

Una de las condiciones comunes que estamos viendo entre nuestra gente es un agotamiento emocional; es decir,  “un estado de agotamiento físico, mental y emocional” que se caracteriza por un cansancio constante y crónico, sentimientos de desvalorización, falta de esperanza, el desarrollo de un auto-concepto negativo y una actitud pesimista hacia el trabajo, hacia la vida y hacia otras personas.” Algunas causas las producen. Entre ellas, quisiéramos mencionar los siguientes:

1.- La existencia de una marcada diferencia entre las expectativas idealistas del cristiano y la dura realidad con la cual tiene que enfrentarse a diario. Muchos entran al evangelio con lindos sueños, pero posteriormente la realidad es otra.

2.- Por más esforzado que sea el cristiano en su trabajo, nunca parece lograr avances significativos. En muchos casos, convive con una persistente sensación de soledad.

3.- La presencia de una adicción al trabajo — lo que muchos psicólogos han denominado “trabajólicos”. Le han dado este nombre porque su adicción al trabajo es tan intensa como la del alcohólico a la bebida Las personas alrededor de este “adicto al trabajo” pueden sentir admiración por ella, pero la verdad es que el “motor” que lo mueve no es el correcto. Con frecuencia lo motiva la falta de autoestima, la inseguridad y la necesidad de afirmación. A la larga, produce un desgaste en la vida del cristiano.

4.- La falta de preparación para las diversas tareas que enfrentan a diario. La persona a menudo no ha tenido la oportunidad de continuar su propia formación y se encuentra frente a realidades evangélicas las cuales no tiene las herramientas adecuadas.

5.- La necesidad de luchar con problemas y conflictos en forma constante. Las situaciones adversas son parte de la realidad evangélica, pero no deben ser una experiencia continua en la vida del cristiano.

6.- El vincular la autoestima al éxito del cristianismo, cosa que lleva a serios cuestionamientos personales cuando las cosas no van bien en la iglesia.

7.- El tomar las cosas demasiado en serio y olvidarse del valor de reírse de uno mismo. Hemos sido llamados a divertimos y disfrutar de lo que Dios nos ha dado.

8.- La expectativa que están obligados a dar más que a recibir es algo que hace que cristianos trabajen con un enorme sentimiento de culpa si desean hacer o tener algo para si mismos o para sus familias.

9.- El sentirse mal pagado y poco apreciado por la gente.

 

Algunos Síntomas de agotamiento:

  • Una disminución en la energía y creciente dificultad en mantener el ritmo normal de la vida.
  • Sentimientos de fracaso en cuanto a la vocación y un cuestionamiento en relación al llamado a la vida de servicio a la cual Dios nos llamó
  • Una sensación que las recompensas que se reciben son muy pobres en comparación a lo que se ha invertido en el ministerio.
  • Un sentimiento de desesperanza e incapacidad de ver soluciones para los problemas.
  • Actitudes negativas y cínicas con respeto a uno mismo, su trabajo, otras personas y el mundo en general.

 

Sugerencias para evitar el agotamiento:

  • Encuentre nuevas disciplinas espirituales y/o formas nuevas de realizar sus rutinas de trabajo. Desarrolle su vida devocional de una forma distinta por ejemplo, escriba sus oraciones en vez de hacerlas en voz alta. Salga a caminar y ore en voz alta mientras camine (a solas, por supuesto, o le pensarán loco). Busque un compañero de oración con quien pueda compartir abiertamente.
  • Tome tiempo para estar a solas. A veces estar a solas es lo que nos ayuda a “recargar les baterías”. Aún Jesús se retiraba da las multitudes para tiempos de soledad.
  • Duerma bastante y consuma alimentos saludables. El cristiano no es “superman.” También tiene que cuidar de! “templo del Espíritu Santo”.
  • Descanse y relajase. Sin sentimientos de culpa.
  • Rinda cuentas a otras personas. Comparta con otras personas. Pida a Dios que ponga en su vida otras personas con quien pueda compartir, en confianza, las cargas que le afligen, sus tentaciones, y sus anhelos. Tenga su propio consejero o mentor. El compartir la carga hará que se sienta más ligero.
  • Piense de formas distintas. Busque soluciones creativas. Procure encontrar soluciones y no problemas.
  • Haga algo semanalmente que no tenga nada que ver con su trabajo o con el ministerio. Busque hacer algo que le de gusto, algo placentero, por el puro gusto de hacerlo.

 

 

mayo 29, 2016 Posted by | General | Deja un comentario

CREER

Creer que se es lo que Dios dice que somos

Abraham W. Barrera Bakit

PASTOR

 

Hebreos 11:11.-   “Abraham confió en Dios y, por eso, aunque su esposa Sara no podía tener hijos y él era ya muy viejo, Dios le dio fuerzas para tener un hijo. Y es que Abraham confió en que Dios cumpliría su promesa.”

 

Génesis 18:11-14.-  “Abraham y Sara ya eran muy ancianos, y Sara no estaba ya en edad de tener hijos,” “así que ella se rio y dijo entre dientes: «Eso sería muy bonito, pero mi esposo y yo estamos muy viejos para tener un hijo».” “Entonces Dios le dijo a Abraham: —¿De qué se ríe Sara? ¿Acaso no cree que puede ser madre, a pesar de su edad?” “¿Hay algo que yo no pueda hacer? El año que viene, por estos días, volveré a visitarte, y para entonces Sara ya será madre.”

 

– En Sara vemos a alguien que recibe una palabra y no la cree, es más se ríe. No solo es duda, sino que es que ni la acepta.

 

– Pero nos dice el texto que Sara recibe fuerzas siendo estéril y no teniendo edad. La fe produce fuerzas donde no las hay, con la fe la hormiga recibe la fuerza del búfalo.

 

– La fe te fortalece en momentos difíciles. cuando te ríes de lo que Dios tiene para ti es cuando tienes que ejercer fe para fortalecerte y hacerte conquistador de promesas.

 

– Aquella palabra le quedaba grande a Sara y a sus posibilidades. Cuando Dios te da una palabra siempre te va a quedar grande, vas a pensar que no es posible.

 

– A Jeremías Dios le dijo según dice el libro de Jeremías 1:5-8.-  “«Yo te elegí antes de que nacieras; te aparté para que hablaras en mi nombre a todas las naciones del mundo».” “Le contesté  —Dios todopoderoso, yo no sé hablar en público, y todavía soy muy joven.” “Pero Dios me tocó los labios y me dijo:

—No digas que eres muy joven. A partir de este momento tú hablarás por mí. Irás a donde yo te mande, y dirás todo lo que yo te diga. No tengas miedo, que yo estaré a tu lado para cuidarte.”  Jeremías no creyó la palabra de Dios, él se vio pequeño, no se vio con capacidad de hablarle al resto del pueblo de Israel.

 

Pero Dios le dice el secreto, “Contigo estoy” Deja los miedos que te impiden creer lo que Dios tiene para ti. No mires tus posibilidades en ti, mira tus posibilidades en Dios. No te mires a ti, mira lo que Dios dice de ti.

 

– Dios dice de ti grandes cosas, ¿Te ríes como Sara?

 

– A la mente humana le cuesta trabajo creer lo que Dios va a hacer. Todas las promesas de Dios nos quedan grandes. Y no solo hablo de profecías, toda la Biblia está llena de promesas de Dios para que tú las creas.

 

1.- Eres Salvo.- (Juan 3:16.- Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna.”) Te sientes pequeño, pecador, que no mereces nada, pero Dios te dice que eres salvo. Tú te miras y te das cuenta de tu pecado y no ves posible que vayas al cielo, pero Dios dice que eres salvo.

 

2.- Eres vencedor.- “En medio de todos nuestros problemas, estamos seguros de que Jesucristo, quien nos amó, nos dará la victoria total.” (Romanos 8:37).

 

Toda tu vida en derrota. Llegas a la iglesia, recibes al Señor y Dios dice que eres vencedor y te proyecta hacia cosas grandes. Dejas de pensar en ser un empleado, ahora quieres ser empresario. No te conformas con ser un cristiano que se arrastra, sino que quieres ser un cristiano que hace que las cosas ocurran en Dios. Tu sabes tu destino es la victoria y buscas vencer para Dios.

 

3.- Eres heredero.- (Galatas 3:29.- Y si están unidos a Cristo, entonces son miembros de la gran familia de Abraham, y tienen derecho a recibir las promesas que Dios le hizo.“). Herederos de Dios. Un heredero puede no tener nada, pero cuando recibes la herencia es rico. Comienza a creer que todo lo de Dios es para ti. Te ves con dones, es tu herencia, te ves predicando a multitudes, es tu herencia, te ves empresario, es tu herencia.

 

– Ser heredero no quiere decir ser vencedor, Un heredero puede tenerlo todo, y perderlo todo, es preciso andar en las leyes del reino para pasar de heredero a triunfador.

 

4.- Eres rey.- (Apocalipsis 1:6.- “Además, Cristo nos permite gobernar como reyes, y nos ha puesto como sacerdotes al servicio de Dios su Padre. Por eso, ¡alaben todos a Jesucristo, y que sólo él tenga todo el poder del mundo! Amén.”).- Vas a reinar, a gobernar. Crees que el rey te ha hecho rey para gobernar. Tomas autoridad sobre principados. Antes todo te derrumbaba (drogas, vicios, ira, mentira, etc…) pero ahora tu gobiernas sobre todo, incluso sobre ti.

 

5.- Eres sacerdote- (Apocalipsis 1:6).- Entiendes que tienes acceso a Dios, y a todo lo de Dios, que puedes entrar en la presencia de Dios. Ya no estás al margen de Dios, puedes vivir continuamente en la presencia del Dios Altísimo.

 

6.-Eres santo.- “Desde antes de crear el mundo Dios nos eligió, por medio de Cristo, para que fuéramos sólo de él y viviéramos sin pecado.” (Efesios 1:4).  Te ves tan pecador. Ves que haces cosas que a Dios no le agrada y no crees que Dios pueda usarte. Pero ahí recibes fuerzas y comienzas a vencer el pecado aún cuando caes, te levantas sabiendo que eres santo.

 

7.- Eres el gozo de Dios.- “Pongamos toda nuestra atención en Jesús, pues de él viene nuestra confianza, y es él quien hace que confiemos cada vez más y mejor. Jesús soportó la vergüenza de morir clavado en una cruz porque sabía que, después de tanto sufrimiento, sería muy feliz. Y ahora se ha sentado a la derecha del trono de Dios.” (Hebreos 12:2). Dios fue a la cruz porque puso un gozo delante de él para morir, hubo un gozo que hizo que Jesús muriera. Ese gozo eras tú, era verte salvo. Dios se goza de salvarte, y es más murió porque tú fuiste el gozo que le animo a dar su vida.

mayo 23, 2016 Posted by | General | Deja un comentario

EL BALCÓN DE DIOS

EL BALCÓN DE DIOS

Abraham W. Barrera Bakit

PASTOR

 

Éxodo 3:1-10.-

01 “Moisés cuidaba las ovejas de su suegro Jetro, que era sacerdote de Madián.  Un día, Moisés llevó las ovejas por el desierto y llegó hasta la montaña de Dios que se llama Horeb.”

02 “Allí Dios se apareció en medio de un arbusto que ardía en llamas.  A Moisés le sorprendió ver que el arbusto estaba en llamas, pero no se quemaba.”

03 “Y dijo: ¡Qué extraño! ¡Voy a ver por qué no se quema ese arbusto!

04 “Cuando Dios vio que Moisés se acercaba, le gritó: ¡Detente Moisés!  Moisés contestó: ¡Qué pasa, Señor!”

05 “Dios le dijo: ¡No te acerques más! ¡Quítate las sandalias, porque estás en mi presencia!

06 “Yo soy el Dios de tus antepasados; yo soy el Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob.  Al oír esto, Moisés no se atrevió a mirar a Dios y se tapó la cara.”

07-09 “Pero Dios siguió diciéndole:  Yo sé muy bien que mi pueblo Israel sufre mucho porque los egipcios lo han esclavizado.  También he escuchado sus gritos pidiéndome ayuda, y he visto que sus capataces los maltratan mucho.  Por eso he venido a librarlos del poder egipcio.  Los voy a llevar a una región muy grande y rica; ¡tan rica que siempre hay abundancia de alimentos!  Es Canaán, país donde viven pueblos que no me conocen.”

10 “Así que prepárate, pues voy a mandarte a hablar con el rey de Egipto, para que saques de ese país a mi pueblo.”

 

Sal 14:1-2.-

01 “Los necios piensan: Dios no existe.  Pero son gente corrompida, todo lo que hacen es odioso; ¡ninguno de ellos hace lo bueno!

02 “Dios desde el cielo, mira a hombres y mujeres; busca a alguien inteligente que lo reconozca como Dios.”

 

– Dios mira desde los cielos y toma decisiones aquí abajo en la tierra.

 

– Dios miró desde los cielos y mandó el diluvio, pero separó a Noé para él-

 

– Dios mira desde los cielos y todos estamos bajo la cámara oculta de Dios. No hay lugar donde escondernos: “¡Jamás podría yo alejarme de tu espíritu, o pretender huir de ti!” (Sal 139:7)

 

– Dios mira desde los cielos y decide cosas. En el salmo 14:2 vemos a Dios mirando para buscar a algún entendido que buscara a Dios. Dios mira para verte, para ver si eres un entendido o eres un “enteradillo”

 

– Dios mira desde los cielos y no solo ve lo que haces sino que también mira la búsqueda de tu corazón. Los ojos de Dios todo lo atraviesan y Dios mira desde los cielos atravesándolo todo. No hay donde esconderse de Dios.

 

– En la actualidad hay polémica en cuanto a la privacidad del ciudadano. Hay defensores de que existan cámaras por todos los lados y hay detractores de esto alegando que la libertad y la intimidad es un derecho a respetar. Pero Dios mira desde los cielos desde mucho antes de que existieran las cámaras de televisión.

 

– En Éxodo 3:7-10, leemos: “Pero Dios siguió diciéndole:  Yo sé muy bien que mi pueblo Israel sufre mucho porque los egipcios lo han esclavizado.  También he escuchado sus gritos pidiéndome ayuda, y he visto que sus capataces los maltratan mucho.  Por eso he venido a librarlos del poder egipcio.  Los voy a llevar a una región muy grande y rica; ¡tan rica que siempre hay abundancia de alimentos!  Es Canaán, país donde viven pueblos que no me conocen.”

10 “Así que prepárate, pues voy a mandarte a hablar con el rey de Egipto, para que saques de ese país a mi pueblo.”

 

Dios mira desde los cielos y ve la aflicción de Israel. Dios mira a Egipto y se aparece a Moisés en Horeb a 400 Kilómetros de distancia.

 

01.- Había un israelita que se llamaba Josué Leví, él estaba siendo maltratado, el látigo caía sobre sus espaldas una y otra vez, y en esa situación, clama a Dios con todo su corazón y dice: “Dios mándanos un libertador”. Dios mira y decide hacer algo grande, algo maravilloso, porque el mira la aflicción de su pueblo en Egipto. Pero no ve a nadie preparado en Egipto, allí todos tienen mente de esclavos así que llama a Moisés en Horeb (desierto).

 

Egipto era un lugar de verdor y cosecha, Horeb es un desierto, un lugar duro, pero hay un hombre que no tiene mente de esclavo y Dios decide llamar a Moisés. Dios no puede usar a nadie con mente de esclavo. Dios prepara todo un espectáculo con zarza ardiendo que no se consume y habla a Moisés comunicándole que ha sido escogido para libertar a Israel.

 

02.- Josué Leví no ve nada, no ve la zarza, no ve el mensaje de Dios, no ve a Moisés, solo ve un día nuevo que amanece y tiene que dirigirse apesadumbradamente hacia el trabajo duro, el sol, y el látigo.

 

Aquel día también se presentó duro, un compañero suyo cayó muerto a sus pies por un mal golpe asestado por un Egipcio. Josué Leví con el cadáver en sus brazos mira al cielo y dice a Dios: “¿Dios hasta cuando vamos a sufrir esto?”

 

03.- Mientras Moisés en Horeb ha comunicado la revelación de Dios a su familia y comienzan a empacar la ropa y los demás materiales que van a utilizar para el recorrido. Dios desde los cielos, dice, bien Moisés, ya queda poco para que pueda utilizarte en liberar a mi pueblo.

 

04.- Josué Leví, se levanta el siguiente día, y la muerte de su compañero le ha hecho ver las cosas distintas, ahora comienza a dudar de la misericordia de Dios y piensa que Dios de verdad se ha olvidado de ellos, que Dios no quiere saber nada del pueblo de Israel. Dios mira desde los cielos y ve a Josué Leví, y se entristece de verlo así, y gira la cabeza unos grados y mira a Moisés como se despide de su familia y comienza el recorrido en dirección a Egipto.

 

05.-El siguiente día Josué Leví comienza a dudar de la fidelidad de Dios, dice: Dios no solo no se acuerda de nosotros, sino que además no cumple sus promesas, no hace lo que él dice que va a hacer. No nos protege y además está mirando para otro lado.

 

Pero Dios le está mirando y vuelve a girar la cabeza y mira a Moisés que llega a Elim. Elim es el nombre de una planta, es la planta que crece en el desierto, es la planta que crece donde no crece nada. Representa a la gente que maduran y crecen donde otros se mueren y secan, son la gente especial, son los Moisés que maduran en el desierto, son aquellos que de la destrucción, del desastre son capaces de sacar bendiciones.

 

06.- Josué Leví no vé a Moisés, no ve Elim, lo único que ve son látigos, Egipcios y pirámides, está harto, y acaba llegando a una conclusión. “He de vivir mi vida, Dios no me ayuda, tengo que salir victorioso de aquí, si yo no me preocupo de mis cosas nadie va a hacerlo, ni siquiera Dios”.

 

Pero Dios mira desde los cielos y ve a Moisés que está llegando a Mara (aguas amargas) Es el lugar del desengaño, es el lugar donde tu llegas esperando la bendición, aún la ves pero lo único que encuentras es que el agua es amarga, y de eso te das cuenta cuando la bebes.

 

En la vida hay muchas Maras, muchos lugares donde uno se desengaña, donde uno se encuentra con aquello que parece bendición pero luego no lo es. Aquí perecen muchos, aquí muchos se desaniman, pero algún tiempo después Moisés se encontrará con estas aguas y un millón de personas queriendo beber, y ante la desesperación va a tirar una rama al agua y Dios va a volver el agua amarga en agua dulce.

 

07.- Dios mira a Egipto y ve a Josué Leví que está trabajando y comienza a renegar de Dios. Ya dice: “no merece la pena servir a Dios, voy a pecar y hacer lo que desee mi corazón en medio de la esclavitud, porque es de tontos seguir a un Dios que no te echa cuenta”.

 

Mientras Moisés llega a Sucot, muy cerca de Egipto, Josué Leví no lo ve, solo ve el látigo, pero Moisés está a las puertas de Egipto. Allí en Sucot (Cabañas) Jacob edificó cabañas para él y sus ganados, Sucot es un lugar de reposo, de descanso antes de introducirte en un desierto, pero aquí es un sitio de descanso antes de entrar en Egipto.

 

Lo que para unos es un paraíso para otros es un desierto, no todo es igual para todos. Dios siempre te va a dar un Sucot, un descanso antes de comenzar algo grande, Dios va a dejarte descansar porque hay un reposo para el pueblo de Dios, aún en las situaciones difíciles podemos vivir en Sucot.

 

08.- Josué Leví sigue mirando a su problema y llega a la conclusión de que: “Dios no puede hacer nada” El desengaño en el corazón de Josué leví es total, pero Moisés sigue avanzando. hasta llegar a Pitón.

 

09.- Piton es la ciudad de Aton el “dios sol”, era una ciudad de idolatría y de pecado, era la boca del lobo, y allí llega Moisés. Cuando Dios te llama te va a llevar a pelear a los lugares más difíciles, porque Dios no tiene mente de esclavo, el tiene la mente de Dios, y no hay lugar difícil para él.

 

Puede parecernos difícil a nosotros, podemos temblar nosotros, podemos ver grande a Faraón nosotros, pero Dios ve a un pobre infeliz que no tiene cosa alguna que hacer ante él. Y Dios quiere que sus siervos entiendan que si Él está con ellos nada puede estar contra ellos.

 

A estas alturas Josue Leví, ha llegado a tal grado que las cosas las saca de su corazón y las pone en palabras y comienza a contaminar a su esposa con  sus quejas, dudas, temores y desengaños del Dios que le traicionó.

 

El resto de los judíos son unos ingenuos al seguir a un Dios que no quiere saber nada de ellos, como se puede estar tan engañado le dice a su esposa. La esposa no puede creer oír lo que está oyendo de los labios de su esposo, y mientras se sienta por el asombro se comienza a oír por la calle voces diciendo: ¡Ha venido Moisés, El va a liberarnos, el liberador prometido ha llegado a Egipto!

 

¿Llego a tu vida?

mayo 20, 2016 Posted by | General | Deja un comentario

AGOTAMIENTO DE LOS CRISTIANOS

AGOTAMIENTO DE LOS CRISTIANOS
Abraham W. Barrera Bakit
PASTOR
https://worldchurch.wordpress.com

Mat 11:25-30.-
25 “En ese momento, Jesús se dirigió a Dios y le dijo:
«¡Padre, tú gobiernas en el cielo y en la tierra! Te doy gracias porque no mostraste estas cosas a los que saben mucho y son sabios, sino que las mostraste a los niños.”
26 “Y todo, Padre, porque tú así lo has querido.»”
27 “A los que estaban allí les dijo:
«Mi Padre me ha dado todo, y es el único que me conoce, porque soy su Hijo. Nadie conoce a mi Padre tan bien como yo. Por eso quiero hablarles a otros acerca de mi Padre, para que ellos también puedan conocerlo.”
28 “»Ustedes viven siempre angustiados y preocupados. Vengan a mí, y yo los haré descansar.”
29 “Obedezcan mis mandamientos y aprendan de mí, pues yo soy paciente y humilde de verdad. Conmigo podrán descansar.”
30 “Lo que yo les impongo no es difícil de cumplir, ni es pesada la carga que les hago llevar.»”

Alguna vez se ha sentido cansado, agotado y sin saber que hacer..
Una de las condiciones comunes que estamos viendo en nuestra vida cristiana es un agotamiento emocional; es decir, “un estado de agotamiento físico, mental y emocional” que se caracteriza por un cansancio constante y crónico, sentimientos de desvalorización, falta de esperanza, el desarrollo de un auto-concepto negativo y una actitud pesimista hacia el trabajo, hacia la vida y hacia otras personas.” Algunas causas producen esto y , quisiéramos mencionar los siguientes:
1.- La existencia de una marcada diferencia entre las expectativas idealistas del cristiano y la dura realidad con la cual tiene que enfrentarse a diario. Muchos entran al evangelio con lindos sueños, pero posteriormente la realidad es otra.
2.- Por más esforzado que sea el cristiano en su trabajo, nunca parece lograr avances significativos. En muchos casos, convive con una persistente sensación de soledad. De mis soledades vengo y a mis soledades voy, decía Machado. Y cantaba un sentir hondo del ser humano. También el famoso psiquiatra Erich From lo expresó escribiendo “Nacemos y morimos solos, y en medio hay un paréntesis en el que buscamos vivir en compañía para olvidar nuestra terrible soledad”.

3.- La presencia de una adicción al trabajo — lo que muchos psicólogos han denominado “trabajólicos”. Le han dado este nombre porque su adicción al trabajo es tan intensa como la del alcohólico a la bebida Las personas alrededor de este “adicto al trabajo” pueden sentir admiración por ella, pero la verdad es que el “motor” que lo mueve no es el correcto. Con frecuencia lo motiva la falta de autoestima, la inseguridad y la necesidad de afirmación. A la larga, produce un desgaste en la vida del cristiano.
4.- La falta de preparación para las diversas tareas que enfrentan a diario. La persona a menudo no ha tenido la oportunidad de continuar su propia formación y se encuentra frente a realidades evangélicas las cuales no tiene las herramientas adecuadas.
5.- La necesidad de luchar con problemas y conflictos en forma constante. Las situaciones adversas son parte de la realidad evangélica, pero no deben ser una experiencia continua en la vida del cristiano.
6.- El vincular la autoestima al éxito del cristianismo, cosa que lleva a serios cuestionamientos personales cuando las cosas no van bien en la iglesia.
7.- El tomar las cosas demasiado en serio y olvidarse del valor de reírse de uno mismo. Hemos sido llamados a divertimos y disfrutar de lo que Dios nos ha dado.
8.- La expectativa que están obligados a dar más que a recibir es algo que hace que cristianos trabajen con un enorme sentimiento de culpa si desean hacer o tener algo para si mismos o para sus familias.
9.- El sentirse mal pagado y poco apreciado por la gente.

Algunos Síntomas de agotamiento:
• Una disminución en la energía y creciente dificultad en mantener el ritmo normal de la vida.
• Sentimientos de fracaso en cuanto a la vocación y un cuestionamiento en relación al llamado al ministerio.
• Una sensación que las recompensas que se reciben son muy pobres en comparación a lo que se ha invertido en el ministerio.
• Un sentimiento de desesperanza e incapacidad de ver soluciones para los problemas.
• Actitudes negativas y cínicas con respeto a uno mismo, su trabajo, otras personas y el mundo en general.

Sugerencias para evitar el agotamiento:
• Encuentre nuevas disciplinas espirituales y/o formas nuevas de realizar sus rutinas de trabajo. Desarrolle su vida devocional de una forma distinta por ejemplo, escriba sus oraciones en vez de hacerlas en voz alta. Salga a caminar y ore en voz alta mientras camine (a solas, por supuesto, o le pensarán loco). Busque un compañero de oración con quien pueda compartir abiertamente.
• Tome tiempo para estar a solas. A veces estar a solas es lo que nos ayuda a “recargar les baterías”. Aún Jesús se retiraba da las multitudes para tiempos de soledad.
• Duerma bastante y haga ejercicio. El cristiano no es “superman.” También tiene que cuidar de! “templo del Espíritu Santo”.
• Descanse y relajase. Sin sentimientos de culpa.
• Rinda cuentas a otras personas. Comparta con otras personas. Pida a Dios que ponga en su vida otras personas con quien pueda compartir, en confianza, las cargas que le afligen, sus tentaciones, y sus anhelos. Tenga su propio consejero. El compartir la carga hará que se sienta más ligero.
• Piense de formas distintas. Busque soluciones creativas. Procure encontrar soluciones y no problemas.
• Haga algo semanalmente que no tenga nada que ver con su trabajo o con el ministerio. Busque hacer algo que le de gusto, algo placentero, por el puro gusto de hacerlo.

La felicidad, y el apartarse del mundo no se alquila por unas horas o días.

diciembre 4, 2015 Posted by | General | Deja un comentario

EL ESPÍRITU SANTO

EL ESPÍRITU SANTO
Abraham W. Barrera Bakit
PASTOR

Juan 7:37-39.-
37 “El último día de la fiesta de las enramadas era el más importante. Ese día, Jesús se puso en pie y dijo con voz fuerte: «El que tenga sed, venga a mí.”
38 “Ríos de agua viva brotarán del corazón de los que creen en mí. Así lo dice la Biblia.»”
39 “Al decir esto, Jesús estaba hablando del Espíritu de Dios, que recibirían los que creyeran en él. Porque mientras Jesús no muriera y resucitara, el Espíritu no se haría presente.”

Juan 16:7.- “En realidad, a ustedes les conviene que me vaya. Porque si no me voy, el Espíritu que los ayudará y consolará no vendrá; en cambio, si me voy, yo lo enviaré.”
Juan 16:13-15.-
13 “Cuando venga el Espíritu Santo, él les dirá lo que es la verdad y los guiará, para que siempre vivan en la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que oiga de Dios el Padre, y les enseñará lo que está por suceder.”
14 “También les hará saber todo acerca de mí, y así me honrará.”
15 “Todo lo que es del Padre, también es mío; por eso dije que el Espíritu les hará saber todo acerca de mí.”
El Espíritu Santo es la tercera persona de la trinidad, es Dios

“Entonces Pedro le dijo a Ananías: —¿Por qué le hiciste caso a Satanás? Creíste que podrías engañar al Espíritu Santo, y te quedaste con parte del dinero.” “Antes de vender el terreno, era todo tuyo y de tu esposa. Y cuando lo vendiste, todo el dinero también era de ustedes. ¿Por qué lo hiciste? No nos has mentido a nosotros, sino a Dios.” (Hch 5:3-4)

“Porque el Señor y el Espíritu son uno mismo, y donde está el Espíritu del
Señor hay libertad. Y nosotros no tenemos ningún velo que nos cubra la cara.
Somos como un espejo que refleja la grandeza del Señor, quien cambia
nuestra vida. Gracias a la acción de su Espíritu en nosotros, cada vez nos
parecemos más a él.” (2ª Corintios 3:17)

– Dios es uno, pero tiene tres personas: Padre, Hijo y Espíritu santo. Esto es algo difícil de entender, pero vamos a ver algunos ejemplos:

1.- Igual que la luz, es una pero podemos dividirla en tres, el sol, el rayo, y la fuerza que hace que crezcan las plantas

2.- El Agua.- Que es una pero podemos verla convertida en hielo, en vapor y en agua líquida

3.- El hombre.- Que es uno, pero esta formado de cuerpo, alma y espíritu
Ninguno de estos ejemplos explica exactamente la trinidad, pero nos ayudan a entenderla.

La revelación de Dios ha sido progresiva

“Otra parábola les dijo: El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.” (Mateo 13:33)

– Reino de los cielos, es el lugar donde Dios gobierna, donde Dios es rey.
– Tres medidas: La medida del Padre donde gobierna el Padre. La del Hijo donde gobierna el Hijo y la medida del Espíritu Santo donde gobierna el Espíritu Santo.

– La medida del Padre corresponde al periodo anterior a la venida de Jesús, es la medida del Antiguo Testamento, es la medida en la que se conoce a un Dios justo y Santo que no soporta el pecado. Esta medida nos muestra nuestra imposibilidad de salvarnos por nosotros mismos. Nadie es capaz de cumplir la ley

– La medida del Hijo corresponde al periodo en que Jesús estuvo en la tierra, es un periodo corto, solo 33 años, y este periodo es la medida de los evangelios, en este periodo se revela un Dios de amor, que da su vida por nosotros, que nos perdona a pesar de nuestros pecados, un Dios que nos acepta. Esta medida nos muestra que la puerta de salvación es Jesús

– La medida del Espíritu Santo corresponde al periodo que se inicia después de la ascensión de Jesús y la venida del Espíritu Santo en Pentecostés, y aún no ha finalizado. El Espíritu Santo es la persona de la trinidad que gobierna en el reino de Dios en el día de hoy. En esta medida se nos muestra que todo lo de Dios en toda su plenitud vive dentro de nosotros. En esta medida se nos muestra como vivir la salvación. Es la medida en que se muestra a Dios actuando a través del hombre. La iglesia es el escaparate del mundo de lo que Dios puede hacer cuando se encuentra con personas que se dejan usar. La gente no va a ir a buscar a Jesús, la gente va a ir a buscarte a ti.

– Cuando predicamos el evangelio predicamos estos principios:

1.- Dios es Justo y Santo y no puede salvarnos porque somos pecadores

2.- Jesús nos amó y vino a este mundo para salvarnos recibiendo el castigo que merecíamos

3.- Ahora podemos vivir una vida abundante en Dios
– Evangelizar es revelar a Dios, es revelar el carácter y el propósito de Dios, es revelar las tres medidas del reino de Dios.

Ahora estamos en la medida del Espíritu Santo

– Estamos en el periodo en que actúa el Espíritu Santo.

– Jesús ya actuó y ahora intercede por nosotros a la diestra de Padre.

– Ahora tenemos algo distinto, pero para nosotros mejor “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré” (Juan 16:7) Ahora puedo vivir la práctica de la salvación, esto es algo que nos conviene.

– “Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días. ” (Hch 1:5) Bautizar significa sumergir, Juan sumergía a la gente en agua, pero Jesús nos sumerge en el Espíritu Santo. Cuando recibes el Bautismo en el Espíritu Santo estas sumergido en el Espíritu Santo, estás sumergido en Dios. Ya Dios no está fuera, ya no está distante, ya está dentro y a tu alrededor. Estas rodeado de Espíritu Santo.

La obra del Espíritu Santo

– “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo enviaré.” (Juan 16:7)” Pero cuando venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda la verdad; porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os hará saber las cosas que habrán de venir. El me glorificará; porque tomará de lo mío, y os lo hará saber. Todo lo que tiene el Padre es mío; por eso dije que tomará de lo mío, y os lo hará saber” (Juan 16:13-15)

1) Consuela (V.7).- “el Consolador” El Espíritu Santo nos consuela, es el consolador, viene a consolarnos en los momentos de dificultad, en los momentos difíciles, en los momentos en que nada te puede consolar, allí está el Espíritu Santo para apoyarte. Alguien que debe demostrar el poder de Dios a otros ha de tener a alguien que le consuele cuando pierde las fuerzas, cuando llegan los momentos de presión.

2) Nos guía a la verdad (V.13).- “os guiará a toda la verdad” Necesitamos dirección, necesitamos conocer toda la verdad de Dios, necesitamos conocer la verdad de Dios para nuestras vida. La vida sin dirección es una vida sin sentido, sin propósito y sin logros. Dios nos guía a la verdad para que tengamos una vida con propósito, con metas y con logros. La iglesia no puede mostrar mentira, tiene que mostrar a un Dios de verdad que nos dirige a la verdad. Jesús obedeció, el Espíritu Santo obedece, y ahora en la actualidad, tu obedeces, tu ministerio es la obediencia.

3) El espíritu Santo obedece para que tú obedezcas (V.13).- “no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oyere” Jesús obedecía al Padre, el ministerio de Cristo era la obediencia, el ministerio de la iglesia es la obediencia, y para que obedezcamos Dios nos sumerge en el Espíritu Obediente, en el Espíritu Santo.

4) Glorifica a Jesús (V.14).- “El me glorificará” El Espíritu Santo va a glorificar a Cristo, por eso todos los que no glorifican a Cristo, los que le roban la deidad a Jesús, los que no levantan la persona de nuestro Señor Jesús, aunque se digan cristianos no tienen a Dios. Todos los cristianos hemos de entender que hemos de levantar a Jesús, porque el Espíritu Santo nos lo va a revelar.

5) Nos da lo de Jesús (V.15).- El Espíritu Santo toma lo de Jesús, que es lo del Padre y nos lo da. Recibimos lo de Dios a través del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es el canal legal del Cristiano para recibir lo de Dios.

6) El Espíritu Santo es para todos.- “Y en los postreros días, dice Dios, Derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños” (Hch 2:17) Cuando dice toda carne, aquí se refiere a todas las personas. El Espíritu Santo esta disponible a todo el que desee recibirle.

7) Nos dá dones (V.13).- “os hará saber las cosas que habrán de venir” “Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; Vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños” Profecías, visiones, sueños. Herramientas para que la obra de Dios se haga y la gente vea a un Dios poderoso

8) Se manifiesta desde el interior.- “de su interior correrán ríos de agua viva” Se manifiesta desde el interior y es similar a ríos de agua corriente, agua no estancada, agua viva. Va de dentro afuera, Dios trabaja primero contigo para que luego el mundo sea afectado.

9) Se recibe deseándolo con fuerza.- “Si alguno tiene sed, venga a mí y beba” No es lógico no desear lo de Dios.

10) Se recibe creyendo en Jesús.- “El que cree en mí”. Cree en Jesús y cree que el Espíritu Santo va a venir a tu vida en plenitud

11) Se recibe pidiéndolo.- “Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?” (Lucas 11:13)

noviembre 9, 2015 Posted by | General | Deja un comentario

EL GOZO DE LA COLABORACIÓN

EL GOZO DE LA COLABORACIÓN
Abraham W. Barrera Bakit
PASTOR

1° Corintios 3:9.- “Apolo y yo somos servidores de Dios, y ustedes son como un campo de trigo, como un edificio construido por Dios, del cual Dios es el dueño”

Mateo 20:28.- “Yo, el Hijo del hombre, lo hago así. No vine a este mundo para que me sirvan, sino para servir a los demás. Vine para dar mi vida por la salvación de muchos”

Apocalipsis 2:10.- “No tengas miedo de lo que vas a sufrir. El diablo meterá a algunos de ustedes en la cárcel, para ver si en verdad confían en mí. Durante algún tiempo ustedes tendrán dificultades; pero si confían en mí hasta la muerte, yo les daré como premio la vida eterna”

Isaías 26:3-4.- “Dios hará vivir en paz a quienes le son fieles y confían en él”
“Dios es nuestro refugio eterno; ¡Confiemos siempre en él!”

Dios es la fuente de vida, luz y gozo para todos los seres humanos y para la creación entera.

Como los rayos de la luz del sol, como las corrientes de agua que brotan de un manantial vivo, las bendiciones descienden del cielo a todas sus criaturas. Y dondequiera que la vida de Dios esté en el corazón de las personas, inundará a otros de amor y bendición.

El gozo de nuestro Salvador se cifraba en redimir a los seres humanos caídos. Para lograr ese fin no consideró su vida como cosa preciosa, mas sufrió la cruz menospreciando la ignominia.

Así los ángeles están siempre empeñados en trabajar por la felicidad de otros. Este es su gozo. Lo que los corazones egoístas considerarían un servicio degradante, servir a los son infelices, y bajo todo aspecto inferiores a ellos en carácter y jerarquía, es la obra de los ángeles exentos de pecado

El espíritu de amor y abnegación de Cristo es el espíritu que llena los cielos y es la misma esencia de su gloria. Este es el espíritu que poseerán los discípulos de Cristo, la obra que harán.

Cuando el amor de Cristo está guardado en el corazón, como dulce fragancia no puede ocultarse. Su santa influencia será percibida por todos aquellos con quienes nos relacionemos. El Espíritu de Cristo en el corazón es como un manantial en un desierto, que se derrama para refrescarlo todo y despertar, en los que ya están por perecer ansias de beber del agua de la vida.

El Amor de Jesús se manifestará por el deseo de trabajar, como él trabajó, por la felicidad y elevación de la humanidad. Nos inspirará amor, ternura y simpatía por todas las criaturas que gozan del cuidado de nuestro Padre celestial.

La vida terrenal del Salvador no fue una vida de comodidad y devoción a sí mismo, sino que trabajó con un esfuerzo persistente, ardiente, infatigable por la salvación de la humanidad perdida. Desde el pesebre hasta el Calvario siguió la senda de la abnegación y no procuró estar libre de tareas arduas, duros viajes y penosísimo cuidado y trabajo. Dijo: “El Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Mateo 20:28). Tal fue el gran objeto de su vida. Todo lo demás fue secundario y accesorio. Fue su comida y bebida, como dice la Escritura, hacer la voluntad de Dios y acabar su obra. No había amor propio ni egoísmo en su trabajo.

Así también los que son participantes de la gracia de Cristo están dispuestos a hacer cualquier sacrificio a fin de que aquellos por los cuales él murió tengan parte en el don celestial. Harán cuanto puedan para que el mundo sea mejor por su permanencia en él. Este espíritu es el fruto seguro del alma verdaderamente convertida. Tan pronto como viene uno a Cristo, nace en el corazón un vivo deseo de hacer conocer a otros cuán precioso amigo ha encontrado en Jesús; la verdad salvadora y santificadora no puede permanecer encerrada en el corazón. Si estamos revestidos de la justicia de Cristo y rebosamos de gozo por la presencia de su Espíritu, no podremos guardar silencio. Si hemos probado y visto que el Señor es bueno, tendremos algo que decir a otros. Como Felipe cuando encontró al Salvador, invitaremos a otros a ir a él. Procuraremos hacerles presente los atractivos de Cristo y las invisibles realidades del mundo venidero. Anhelaremos ardientemente seguir en la senda que recorrió Jesús y desearemos que los que nos rodean puedan ver al “…Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” (Juan 1:29).

Y el esfuerzo por hacer bien a otros se tornará en bendiciones para nosotros mismos. Este fue el designio de Dios, al darnos una parte que hacer en el plan de la redención. El ha concedido a los hombres el privilegio de ser hechos participantes de la naturaleza divina y de difundir a su vez bendiciones para sus hermanos. Este es el honor más alto y el gozo más grande que Dios pueda conferir a los seres humanos. Los que así participan en trabajos de amor, se acercan más a su Creador.

Dios podría haber encomendado el mensaje del Evangelio, y toda la obra del ministerio de amor, a los ángeles del cielo. Podría haber empleado otros medios para llevar a cabo su obra. Pero en su amor infinito quiso hacernos colaboradores con él, con Cristo y con los ángeles, para que participásemos de la bendición, del gozo y de la elevación espiritual que resultan de este abnegado ministerio.

Somos inducidos a simpatizar con Cristo, asociándonos a sus padecimientos. Cada acto de sacrificio personal por el bien de otros robustece el espíritu de caridad en el corazón y lo une más fuertemente al Redentor del mundo, quien, “siendo él rico, por vuestra causa se hizo pobre, para que vosotros, por medio de su pobreza, llegaseis a ser ricos” (2° Corintios 8:9). Y solamente cuando cumplimos así el designio que Dios tenia al crearnos, puede la vida ser una bendición para nosotros.

Si trabajamos como Cristo quiere que discípulos trabajemos y ganemos personas para ÉL, sentiremos la necesidad de una experiencia más profunda y de un conocimiento más grande de las cosas divinas y tendremos hambre y sed de justicia. Abogaremos con Dios y nuestra fe se robustecerá; y nuestra alma beberá en abundancia de la fuente de la salud. El encontrar oposición y pruebas nos llevará a la Biblia y a la oración. Creceremos en al gracia y en el conocimiento de Cristo y adquiriremos una rica experiencia.

El trabajo desinteresado por otros da al carácter profundidad, firmeza y amabilidad parecidas a las de Cristo, trae paz y felicidad al que lo realiza. Las aspiraciones se elevan. No hay lugar para la pereza o el egoísmo. Los que de esta manera ejerzan las gracias cristianas crecerán y se harán fuertes para trabajar para Dios. Tendrán claras percepciones espirituales, una fe firme y creciente y un acrecentado poder en la oración. El Espíritu Santo, que mueve su espíritu, pone en juego las sagradas armonías del alma, en respuesta al toque divino. Los que así se consagran a un esfuerzo desinteresado por el bien de otros, están obrando ciertamente su propia salvación.

El único modo de crecer en la gracia es haciendo desinteresadamente la obra que Cristo ha puesto en nuestras manos; comprometernos, en la medida de nuestra capacidad, a ayudar y beneficiar a los que necesitan la ayuda que podemos darles. La fuerza se desarrolla con el ejercicio; la actividad es la misma condición de la vida. Los que se esfuerzan en mantener una vida cristiana aceptando pasivamente las bendiciones que vienen por la gracia, sin hacer cosa alguna por Cristo, procuran simplemente vivir comiendo sin trabajar. Pero el resultado de esto, tanto en el mundo espiritual como en el temporal, es siempre la degeneración y decadencia.

El ser humano que rehusara ejercitar sus miembros pronto perderá todo el poder de usarlos. También el cristiano que no ejercita las facultades que Dios le ha dado, no solamente dejará de crecer en Cristo, sino que perderá las fuerzas que tenía.

La iglesia creada por Cristo, es el agente elegido por Dios para la salvación de los hombres. Su misión es extender el Evangelio por el mundo. Y la obligación recae sobre todos los cristianos. Cada uno de nosotros, hasta donde lo permitan sus talentos y oportunidades, tiene que cumplir con la comisión del Salvador. El amor de Cristo que nos ha sido revelado nos hace deudores a cuantos no lo conocen. Dios nos dio luz no sólo para nosotros sino para que la derramemos sobre ellos.

Si los discípulos de Cristo comprendiesen su deber, habría mil heraldos del Evangelio a los gentiles donde hoy hay uno. Y todos los que no pudieran dedicarse personalmente a la obra, la sostendrían con sus recursos, simpatías y oraciones. Y habría de seguro más ardiente trabajo por las personas en los países cristianizados.

No necesitamos ir a tierras paganas, ni aún dejar el pequeño círculo del hogar, si es ahí a donde el deber nos llama a trabajar por Cristo. Podemos hacer esto en el seno del hogar, en la iglesia, entre aquellos con quienes nos asociamos y con quienes negociamos.

Nuestro Salvador pasó la mayor parte de su vida terrenal trabajando pacientemente en la carpintería en Nazaret. Los ángeles ministradores servían al Señor de la vida mientras caminaba con campesinos y labradores, desconocido y no honrado. El estaba cumpliendo sus misión tan fielmente mientras trabajaba en su humilde oficio, como cuando sanaba a los enfermos o caminaba sobre las olas tempestuosas del mar de Galilea. Así, en los deberes más humildes y en las posiciones mas bajas de la vida, podemos andar y trabajar con Jesús.

El apóstol dice “Cada uno permanezca paras con Dios en aquel estado en que fue llamado” (1° Corintios 7:24). El hombre de negocios puede dirigir sus negocios de un modo que glorifique a su Maestro por su fidelidad. Si es verdadero discípulo de Jesús, pondrá en práctica su fe en todo lo que haga y revelará a los hombres el espíritu de Cristo. El obrero manual puede ser un diligente y fiel representante de Aquél que se ocupó en los trabajos humildes de la vida entre las colinas de Galilea. Todo aquel que lleva el nombre de Cristo debe obrar de tal modo que los otros, viendo sus buenas obras, sean inducidos a glorificar a su Creador y Redentor.

Muchos se excusan de poner sus dones al servicio de Cristo porque otros poseen mejores dotes y ventajas. Ha prevalecido la opinión de que solamente los que están especialmente dotados tienen que consagrar sus habilidades al servicio de Dios. Muchos han llegado a la conclusión de que el talento se da sólo a cierta clase favorecida, excluyendo a otros que, por supuesto, no son llamados a participar de las faenas ni de los galardones. Mas no lo indica así la parábola. Cuando el Señor de la casa llamó a sus siervos, dio a cada uno su trabajo.

Con espíritu amoroso podemos ejecutar los deberes más humildes de la vida “como para el Señor” (Colosenses 3:23). Si tenemos el amor de Dios en nuestro corazón, se manifestará en nuestra vida. El suave olor de Cristo nos rodeará y nuestra influencia elevará y beneficiará a otros.

No debemos esperar mejores oportunidades o habilidades extraordinarias para empezar a trabajar por Dios. No necesitamos preocuparnos en lo más mínimo de lo que el mundo dirá de nosotros. Si nuestra vida diaria es un testimonio de la pureza y sinceridad de nuestra fe y los demás están convencidos de nuestros deseos de hacerles bien, nuestros esfuerzos no serán enteramente perdidos.

Los más humildes y más pobres de los discípulos de Jesús pueden ser una bendición para otros. Pueden no echar de ver que están haciendo algún bien especial, pero por su influencia inconsciente pueden derramar bendiciones abundantes que se extiendan y profundicen, y cuyos benditos resultados no se conozcan hasta el día de la recompensa final. Ellos no sienten ni saben que están haciendo alguna cosa grande. No necesitan cargarse de ansiedad por el éxito. Tienen solamente que seguir adelante con tranquilidad, haciendo fielmente la obra que la providencia de Dios indique, y su vida no será inútil. Sus propias almas crecerán cada vez más a la semejanza de Dios; ¡ATENCIÓN!, somos colaboradores de Dios en esta vida, y así nos estamos preparando para la obra más elevada y gozo sin sombra de la vida venidera. (Apocalipsis 2:10; Isaías 26:3-4)

noviembre 2, 2015 Posted by | General | Deja un comentario

CÓMO LOGRAR UNA MAGNÍFICIA RENOVACIÓN

CÓMO LOGRAR UNA MAGNÍFICA RENOVACIÓN
Abraham W. Barrera Bakit
PASTOR
2° Corintios 5:17-19.- “Ahora que estamos unidos a Cristo, somos una nueva creación. Dios ya no tiene en cuenta nuestra antigua manera de vivir, sino que nos ha hecho comenzar una vida nueva. Y todo esto viene de Dios. Antes éramos sus enemigos, pero ahora, por medio de Cristo, hemos llegado a ser sus amigos, y nos ha encargado que anunciemos a todo el mundo esta buena noticia: Por medio de Cristo, Dios perdona los pecados y hace las paces con todos” (TLA)

Tal vez no podrá decir el tiempo o el lugar exacto, ni trazar toda la cadena de circunstancias del proceso de su conversión; pero esto no prueba que no se haya convertido. Cristo dijo a Nicodemo según Juan 3:8.- “El viento sopla por donde quiere, y aunque oyes su sonido, no sabe de dónde viene ni a dónde va. Así también sucede con todos los que nacen del Espíritu”. Así como el viento es invisible y, sin embargo, se ven y se sienten claramente sus efectos, así obra el Espíritu de Dios en el corazón humano.

El poder regenerador de ningún ojo humano puede ver, engendra una vida nueva en el alma; crea un nuevo ser conforme a la imagen de Dios. Aunque la obra del Espíritu Santo es silenciosa e imperceptible, sus efectos son manifiestos. Cuando el corazón ha sido renovado por el Espíritu de Dios el hecho se manifiesta en la vida. Al paso que no podemos hacer nada para cambiar nuestro corazón, ni para ponernos en armonía con Dios, al paso que no debemos confiar para nada en nosotros ni en nuestras buenas obras, nuestras vidas han de revelar si la gracia de Dios mora en nosotros.

Se notará un cambio en el carácter, en las costumbres y ocupaciones. La diferencia será muy clara e inequívoca entre lo que han sido y lo que son. El carácter se da a conocer, no por las obras buenas o malas que de vez en cuando se ejecutan, sino por la tendencia de las palabras y de los actos en la vida diaria.

Es cierto que puede haber una corrección del comportamiento externo, sin el poder regenerador de Cristo. El amor a la influencia y el deseo de la estimación de otros pueden producir una vida ordenada. El respeto propio puede impulsarnos a evitar la apariencia del mal. Un corazón egoísta puede ejecutar obras generosas. ¿De qué medio nos valdremos, entonces, para saber a qué clase pertenecemos?

¿Quién posee nuestro corazón?¿Con quién están nuestros pensamientos?¿De quién nos gusta hablar?¿Para quién son nuestros más ardientes afectos y nuestras mejores energías?

Si somos de Cristo, nuestros pensamientos están con ÉL y nuestros más gratos pensamientos son para ÉL. Todo lo que tenemos y somos lo hemos consagrado a ÉL. Deseamos vehementemente ser semejantes a ÉL, tener su Espíritu, hacer su voluntad y agradarle en todo.

Las personas que son hechas nuevas criaturas en Cristo Jesús manifiestan el fruto del Espíritu: amor, gozo, paz, longanimidad, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, templanza (Gálatas 5:22-23). Ya no se conforman por más tiempo con los deseos de la mente humana, sino por la fe del Hijo de Dios siguen sus pisadas, reflejan su carácter y se purifican a sí mismos así como ÉL es puro. Aman ahora las cosas que en un tiempo aborrecían y aborrecen las cosas que antes amaban. El que era de corazón orgulloso y dominante, ahora es manso y humilde de corazón. El que antes era vano y altanero, ahora es serio y discreto. El que antes era borracho, ahora es sobrio y el que era libertino, ahora es puro. Han dejado las costumbres y modas vanas del mundo. Los cristianos no buscan “el adorno exterior”, sino que “sea adornado el ser humano interior del corazón, con la ropa imperecedera de un espíritu manso y sosegado” (1° Pedro 3:3-4).

No hay evidencia de arrepentimiento verdadero cuando no se produce una reforma en la vida. Si restituye la prenda, devuelve lo que hubiere robado, confiesa sus pecados y ama a Dios y a su prójimo, el pecador puede estar seguro de que pasó de muerte a vida.

Cuando venimos a Cristo, como seres errados y pecaminosos, y nos hacemos participantes de su gracia perdonadora, nace en nuestro corazón el amor a ÉL. Toda carga resulta ligera; porque el yugo de Cristo es suave. Nuestros deberes se hacen deliciosos y los sacrificios, un gozo. El sendero que en el pasado nos parecía cubierto de tinieblas ahora brilla con los rayos del Sol de Justicia.

La belleza del carácter de Cristo se verá en los que le siguen. Era su delicia hacer la voluntad de Dios. El poder predominante en la vida de nuestro Salvador era el amor a Dios y el celo por su gloria. El amor embellecía y ennoblecía todas sus acciones. El amor es de Dios, no puede producirlo u originarlo el corazón inconverso. Se encuentra solamente en el corazón donde Cristo reina, 1° Juan 4:19.- “Nosotros amamos a nuestros hermanos porque Dios nos amó primero”. En el corazón regenerado por la gracia divina, el amor es el móvil de las acciones. Modifica el carácter, gobierna los impulsos, restringe las pasiones, domina la enemistad y ennoblece los afectos. Este amor alimentado en el alma, endulza la vida y derrama una influencia purificadora en todo su derredor

Hay un error contra los cuales los hijos de Dios deben guardarse: es sobre el que ya se ha insistido, es el de fijarse en sus propias obras, confiando en alguna cosa que puedan hacer para ponerse en armonía con Dios. Eso es imposible absolutamente. Todo lo que el ser humano puede hacer sin Cristo está contaminado de amor propio y pecado. Solamente la gracia de Cristo, por medio de la fe, puede hacernos santos.

¡Oiga!, la obediencia no es un mero cumplimiento externo, sino un servicio de amor. La ley de Dios, (el amor), es una expresión de su misma naturaleza; es la personificación del gran principio del amor y, en consecuencia el fundamento de su gobierno en los cielos y en la tierra. Si nuestros corazones son regenerados a la imagen de Dios, si el amor divino es implantado en el corazón, nuestras obras y testimonios hablaran más que las palabras del CRISTO SALVADOR

Cuando es implantado el principio del amor en el corazón, cuando la persona es renovada conforme a la imagen del que lo creó, se cumple en él la promesa del nuevo pacto, Hebreos 10:16.- “Por eso, este será mi nuevo pacto con el pueblo de Israel: haré que mis enseñanzas las aprendan de memoria, y que sean la guía de sus vidas”. En vez que la fe exima al ser humano de la obediencia, es la fe, y sólo ella, la que lo hace participante de la gracia de Cristo y lo capacita para obedecerlo.

La obediencia es el fruto de la fe 1° Juan 3:5-6.- “Como ustedes saben, Jesucristo vino al mundo para quitar los pecados del mundo. Jesucristo no peca, ni puede pecar. Por eso, cualquiera que sea amigo de Jesucristo, y quiera mantenerse unido a él, no puede seguir pecando. El que peca, no conoce a Jesucristo ni lo entiende”. Si moramos en Cristo, si el amor de Dios mora en nosotros, nuestros sentimientos, nuestros pensamientos, nuestras acciones, tienen que estar en armonía con la voluntad de Dios.

La condición para alcanzar la vida eterna es ahora exactamente la misma de siempre, tal cual era en el paraíso antes de la caída: LA PERFECTA OBEDIENCIA A DIOS Y SU JUSTICIA.

No es imposible, Cristo vivió sobre la tierra en medio de pruebas y tentaciones tales como las que nosotros tenemos que arrostrar. Sin embargo, su vida fue impecable. Murió por nosotros y ahora ofrece quitarnos nuestros pecados y vestirnos de su justicia.

Cristo cambia el corazón. Habita en nuestro corazón por la fe. Y esa comunión con Cristo a través de la fe y la sumisión continua de nuestra voluntad a ÉL nos ayuda a vivir en su voluntad y hace que logremos una magnífica renovación.

Así pues, no hay nada en nosotros mismos de que jactarnos. No tenemos motivos para ensalzarnos. El único fundamento de nuestra esperanza es Cristo y su justicia imputada a nosotros y la que produce su Espíritu obrando en nosotros y por nosotros.

La existencia y el poder de Dios, la verdad de su Palabra, son hechos que aún Satanás y sus demonios no pueden negar.

Donde no sólo hay una creencia en la Palabra de Dios, sino una sumisión de la voluntad a ÉL, allí hay fe, fe que obra por el amor y purifica el alma. Mediante esta fe, el corazón se renueva conforme a la imagen de Dios. Y el corazón que en su estado carnal no se sujetaba a la ley de Dios ni tampoco podía, ahora se deleita en sus santos preceptos.

Hay quienes han conocido el amor perdonador de Cristo y desean realmente ser hijos de Dios; sin embargo, reconocen que su carácter es imperfecto y su vida defectuosa, y están propensos a dudar de que sus corazones hayan sido regenerados por el Espíritu Santo. No se abandonen a la desesperación, solo tenemos que postrarnos a los pies de Jesús con un corazón contrito y humillado y veremos la renovación.

No puede existir amor profundo por Jesús en el corazón que no comprende su propia perversidad. El alma que se haya transformado por la gracia de Cristo, admirará su divino carácter. Pero el no ver nuestra propia deformidad moral, es una prueba inequívoca de que no hemos llegado a ver la belleza y excelencia de Jesucristo.

Mientras menos cosas dignas de estima veamos en nosotros, más encontraremos que estimar en la pureza y santidad infinitas de nuestro Salvador. Una idea de nuestra pecaminosidad nos puede guiar a Aquél que nos puede perdonar y renovar. Y cuando hemos comprendido nuestra impotencia por sanar nuestra alma, y nos esforcemos en seguir a Cristo, ÉL se nos revelará con poder. Cuanto más nos guíe la necesidad a ÉL y a la Palabra de Dios, tanto más elevada visión tendremos de su carácter y más plenamente reflejaremos su imagen.

octubre 26, 2015 Posted by | General | Deja un comentario

CONFÍE EN EL ESPÍRITU SANTO

CONFIE EN EL ESPIRITU SANTO

Abraham W. Barrera Bakit
PASTOR
Hechos 1:8.- “Pero quiero que sepan que el Espíritu Santo vendrá sobre ustedes, y que recibirán poder para hablar de mí en Jerusalén, en todo el territorio de Judea y de Samaria, y también en los lugares más lejanos del mundo.”

El sonido de un fuerte viento resonó en toda la casa donde estaba sentada la gente. De pronto, apareció el fuego, dividido en llamas o lenguas posándose sobre las cabezas de los presentes. Entonces, desde ese instante, comenzaron a alabar a Dios en un idioma desconocido, que no habían aprendido de antemano.

Jesús había ascendido al cielo. Como 120 seguidores de EL se habían reunido para orar y esperar en el Señor. Entre ellos estaban los hermanos de Jesús, los apóstoles, y varias mujeres –incluso María, la madre de Jesús. Ellos habían oído el ruido de viento, habían visto el fuego, y al rendirse al ESPÍRITU SANTO, EL usó sus lenguas para contar en otros idiomas las maravillas de Dios. Era el día de Pentecostés. HECHOS 2:1-4.- “Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ello. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen”.

De inmediato se congregó una gran multitud, maravillada y atónita. Algunos se burlaban de los seguidores de Jesús. Están llenos de mosto decían. Entonces Pedro se puso de pie y en voz alta le predicó a la multitud acerca del significado del Pentecostés. El significado de lo que allí estaba sucediendo. Tres mil personas fueron rescatadas para el Reino de Dios, Es decir, tres mil personas aceptaron su mensaje respecto a Cristo. LA IGLESIA COMENZÓ A CRECER CUANDO PEDRO PREDICÓ EN EL PODER DEL ESPÍRITU SANTO.

El evento Pentecostal nos presenta este mensaje hoy: CONFÍE EN EL ESPÍRITU SANTO, USTED TAMBIÉN PUEDE RECIBIR ESE PODER Y COLABORAR EN EL CRECIMIENTO DE SU IGLESIA.

Bueno es considerar tres aspectos:

– EL ESPÍRITU SANTO LE AYUDA A ORAR EFECTIVAMENTE
– EL ESPÍRITU SANTO LE GUÍA A GANAR ALMAS
– EL ESPÍRITU SANTO LE CAPACITA PARA EVANGELIZAR.

Al Espíritu Santo se le puede llamar el GRAN EVANGELISTA. Sucede que
después de la ascensión de Jesús, el ESPÍRITU SANTO fue enviado como OTRO CONSOLADOR, para revelar la verdad acerca de Dios (Juan 14:16-17). El unge la predicación y la enseñanza de la Palabra de Dios, abre los corazones y hace que Cristo sea real en sus discípulos, o sea en usted. Opera dentro de la vida de los creyentes, les ayuda a crecer en madurez cristiana y para glorificar al Señor.

El apóstol Pablo, en su enseñanza sobre los dones del Espíritu, escribió acerca de dos clases de oración. Dijo que en ocasiones oraba “con el espíritu”, pero en otras “con el entendimiento” (1ª CORINTIOS 14:15).

Orar en el Espíritu significa que usted rinde su espíritu a EL, quien a su vez le habla a usted en otro idioma. De esta manera el ESPÍRITU SANTO puede pasar por alto su mente y usar la lengua rendida para orar de acuerdo con la voluntad de Dios. De ese modo la mente no puede estorbarle a la voluntad de Dios con pensamientos de duda.

También podemos orar con nuestro entendimiento, y Dios puede darnos comprensión al orar. Cuando conocemos una necesidad o estamos conscientes de una emergencia podemos acudir a Dios y saber que nos oye. A menudo cuando dirigimos a otros en oración el Espíritu Santo nos unge para que oremos con confianza y autoridad que no son nuestras. El ESPÍRITU SANTO ha realizado grandes obras cuando alguien o un grupo de personas se han entregado a la oración ferviente. Si es un grupo mejor, pues la unión produce fuerza y victoria. LEVÍTICO 26:8.- “Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán” YO LO CONSIDERO DE ESA MANERA Y ¿USTED?

La tarea urgente es ganar almas, es RESCATAR PERSONAS PARA EL REINO DE DIOS, por ello es imprescindible que se deje guiar por el ESPIRITU SANTO en la oración y así adquirir el PODER para realizar la gran comisión y ser un provocador de milagros. Y el mismo ESPIRITU SANTO en respuesta a su oración LE GUIARÁ A GANAR PERSONAS y a obrar prodigios y milagros.

Todos conocemos la historia de Felipe, es narrada en HECHOS 8:26-39. El ESPÍRITU SANTO conocía la necesidad de un hombre solitario. Entonces un ángel enviado por el Señor visitó a Felipe y le dijo “Levántate y ve hacia el sur, por el camino que desciende de Jerusalén a Gaza”. Fue dirigido al lugar correcto. Felipe obedeció. Y el viajero que vestía elegantemente en su camino por el desierto hacia Gaza, fue RESCATADO. Si usted CONFIA Y SE DEJA GUIAR POR EL ESPÍRITU SANTO, EL LE LLEVARÁ HACIA LAS PERSONAS QUE NECESITAN A CRISTO Y AÚN MAS COLOCARÁ EN USTED LAS PALABRAS PRECISAS LLENAS DE SABIDURÍA Y PODER.

Tenga la seguridad que EL le proveerá oportunidades permanentemente para evangelizar este mundo. Solamente se debe obedecer la dirección del ESPÍRITU SANTO, porque EL le capacitará para RESCATAR PERSONAS PARA EL REINO DE DIOS.

Debe usted ser lleno del ESPÍRITU SANTO antes que pueda experimentar plenamente su poder en su vida y en su obra. A ello se refirió Jesús cuando dijo que sus seguidores serían testigos de EL. Los alentó, igual como nos alienta a nosotros: “Yo enviaré la promesa del Padre sobre vosotros” (LUCAS 24:49)

El poder dinámico para la evangelización efectiva, comprenderá usted más y más, radica en la PERSONA DEL ESPÍRITU SANTO. Es el Espíritu de Poder, y el propósito de ese poder consiste en hacernos testigos del Cristo vivo.

Como seguidores de Cristo debemos obedecerle, esperar en oración y adoración. Y así estaremos llenos, rebosantes del ESPÍRITU SANTO y podremos contar de las maravillas de Dios, y ver los frutos de nuestra predicación, que será la predicación del ESPÍRITU SANTO.

EL da valentía (HECHOS 4:13), pero también imparte amor (ROMANOS 15:30, GÁLATAS 5:22 Y ROMANOS 5:5). El convence de pecado. En la gran obra de compartir las BUENAS NUEVAS, el ESPÍRITU SANTO va delante de nosotros. Obra en el corazón del probable convertido, inquietándolo y causándole molesta hasta que se arrepiente de su maldad y SE RINDE AL SEÑOR, el ÚNICO MEDIO DE SALVACIÓN (JUAN 16:8-9).

Finalmente, el reparte dones para ayudar en la evangelización. Son hermosos, para la obra de evangelización y para la edificación de la congregación. Para compartir LAS BUENAS NUEVAS con los demás se necesitan mucho los dones espirituales, por eso usted debe procurar a través de la CONSAGRACIÓN Y LA ORACIÓN que éstos se desarrollen en su vida.

Una palabra final, CONFÍE EN EL ESPÍRITU SANTO.

octubre 19, 2015 Posted by | General | Deja un comentario

LA VIDA SOBRENATURAL

LA VIDA SOBRENATURAL
Abraham W. Barrera Bakit
PASTOR

1° REYES 17:1-16.-
1 “Elías era un profeta de Tisbé, pueblo que estaba en la región de Galaad. Un día, Elías le anunció a Ahab: «Juro por el Dios de Israel, a quien sirvo, que durante varios años no va a llover ni a caer rocío hasta que yo lo diga, y así será».”
2 Luego Dios le dijo a Elías:
3 «Vete de aquí, y escóndete en el arroyo Querit, que está al este del río Jordán.
4 Así tendrás agua para beber. Yo le he ordenado a los cuervos que te lleven comida».
5 Elías se fue a vivir al arroyo Querit, como Dios le mandó,
6 y todos los días, en la mañana y en la tarde, los cuervos le llevaban pan y carne para que comiera; si quería beber, iba por agua al arroyo.
7 Pero tiempo después el arroyo se secó, pues había dejado de llover en el país.
8 Una viuda le da comida a Elías Entonces Dios le dijo a Elías:
9 «Ve a Sarepta, pueblo de la región de Sidón, y quédate a vivir ahí. Yo le he ordenado a una viuda que te alimente».
10 Elías se levantó y se fue. Cuando llegó a Sarepta vio a una viuda que estaba juntando leña. Entonces la llamó y le dijo: —Por favor, tráeme un poco de agua en un vaso.
11 Cuando la viuda se volvió para traérselo, él le dijo: —Tráeme también un poco de pan.
12 Pero la mujer le dijo: —Te juro por Dios que no tengo pan. Sólo tengo un poco de harina en una jarra y un poco de aceite en una botella. Ahora estoy juntando leña para ver qué preparo para mi hijo y para mí. Después de comer probablemente moriremos de hambre, pues ya no tenemos más comida.
13 Entonces Elías le contestó: —No tengas miedo. Ve y haz lo que has dicho. Pero primero cocina un pequeño pan para mí y tráemelo. Después prepara pan para ti y para tu hijo,
14 pues el Dios de Israel dijo que no se terminará la harina que está en la jarra ni el aceite que tienes en la botella hasta que él haga llover otra vez.
15 La mujer fue e hizo lo que Elías le dijo, y tanto ella como su hijo y Elías tuvieron comida durante muchos días.
16 Ni la harina de la jarra ni el aceite de la botella se acabaron. Así se cumplió lo que Dios había dicho por medio de Elías.

– Elías sabía moverse en lo sobrenatural, entendía que lo sobrenatural forma parte de la vida del siervo de Dios.

– Elías fue un profeta especial:

1) En la transfiguración se aparecieron Moisés y Elías.
2) Elías no murió, sino que fue transportado al cielo estando vivo.

– Elías es un ejemplo para nosotros, los que creemos que podemos vivir una vida sobrenatural.

01.- Elías vivía una vida sobrenatural porque estaba en la presencia de Dios (V.1).- ” Vive Jehová Dios de Israel, en cuya presencia estoy”.

– La presencia de Dios es algo normal en aquellas personas que viven en lo sobrenatural.

– Adán se reunía con Dios en el jardín. El que vive en lo sobrenatural conoce el jardín donde reunirse con Dios. “De su interior correrán ríos de agua viva”.

– La comunión con Dios, ese estar al lado de Dios, ese sentir su presencia, conocer su voluntad, todo eso forma parte de vivir una vida sobrenatural.

02.- Elías entendía que en la vida sobrenatural Dios te pone para determinar.- (V.1)”no habrá lluvia ni rocío en estos años, sino por mi palabra.”

– Elías determinó si llovería o no.

– Nosotros somos gente que determinamos en el reino de Dios.

– Lo que determinamos en la presencia de Dios se va a hacer realidad.

– No me refiero a caprichos, sino lo que Dios muestra. Andamos en la presencia de Dios, Dios nos revela, nosotros lo determinamos y eso se cumple.

– Dios puede hacerlo por si mismo, pero a el le gusta que sus hijos le pongan palabra a sus deseos.

03.- Elías vivía en lo sobrenatural y sufríó peligros.- (V.3) “Apártate de aquí, y vuélvete al oriente, y escóndete en el arroyo de Querit, que está frente al Jordán”.

– Elías profetiza a Acab y luego tiene que huir y esconderse.

– El que está dispuesto a vivir en lo sobrenatural tiene que dar pasos de fe y tiene que jugársela por un tiempo.

– Vivir en lo sobrenatural conlleva levantarse y esconderse.

– Vivir en lo sobrenatural es de valientes.

04.- Dios provee sobrenaturalmente en el lugar donde Él te ha dejado.- (V.4) “Beberás del arroyo; y yo he mandado a los cuervos que te den allí de comer.”

– La provisión de Dios está en el lugar de Dios.

– Dios tenía provisión para Elías en Querit.

– Siempre hay un Querit donde Dios te va a llevar para ser bendecido.

– Querit parece un lugar de destierro, pero es el lugar donde los cuervos traen la comida.

– En Querit “le traían pan y carne por la mañana, y pan y carne por la tarde” (V.6) Dios provee por la mañana y por la tarde. Querit no es un lugar de provisión de una vez al año, sino que Dios provee mañana y tarde, La provisión completa de Dios está en el Querit donde Dios te tiene o te lleva.

05.- El que anda en lo sobrenatural no se seca, aunque se seque el arroyo.- (V.7- 8)” Pasados algunos días, se secó el arroyo, porque no había llovido sobre la tierra. Vino luego a él palabra de Jehová, diciendo:”

– Cuando Dios descubre que tu arroyo es pequeño lo seca y te manda a un lugar más espacioso. De Querit a Sarepta.

– Cuando estás contento con 100 miembros en la iglesia, Dios va a secar el arroyo para que la iglesia crezca.

– No continuemos en ministerios secos, en vidas seca, levantémonos y vayamos a Sarepta.

– Si un líder se va, no te preocupes, Dios manda a dos mejores.

– A nosotros no nos gustan los cambios, pero si seguimos en el arroyo seco nos secamos.

– Vivir en lo sobrenatural conlleva cambios.

06.- Dios prepara lo mejor para los que viven en lo sobrenatural.- (V.9) “Levántate, vete a Sarepta de Sidón, y mora allí; he aquí yo he dado orden allí a una mujer viuda que te sustente.”

– De cuervos a manos. Lo mejor siempre está para los que viven en lo sobrenatural.

– Después del arroyo viene la ciudad, después de los cuervos viene la viuda.

– Crece en visión, crece en conquista, hay una viuda con orden de Dios para bendecirte, te espera en Sarepta.

– A veces no vamos a la ciudad por miedo a perder el arroyo.

07.- El arroyo se seca pero Dios nunca se seca.- (V.10) “Entonces él se levantó y se fue a Sarepta. Y cuando llegó a la puerta de la ciudad, he aquí una mujer viuda que estaba allí recogiendo leña; y él la llamó, y le dijo: Te ruego que me traigas un poco de agua en un vaso, para que beba.”

– El arroyo de Elías se secó, pero el de Dios no, Dios utilizó a la viuda para suplir a Elías. La Biblia nos dice que le trajo agua.

– La mujer tenía en la mano leña, palos, pero el cristiano que vive en lo de Dios ve agua y pan.

– En las situaciones duras y difíciles, donde otros ven madera, el cristiano verdadero de Dios ve pan y agua.

– Necesitamos andar en lo sobrenatural para cambiar palos por pan y agua.

– Andar en lo sobrenatural no es no pasar necesidad, sino ver la provisión de Dios por encima de la dificultad.

08.- El que anda en lo sobrenatural pone primero a Dios .- (V.13-14) “Elías le dijo: No tengas temor; ve, haz como has dicho; pero hazme a mí primero de ello una pequeña torta cocida debajo de la ceniza, y tráemela; y después harás para ti y para tu hijo.” “Porque Jehová Dios de Israel ha dicho así: La harina de la tinaja no escaseará, ni el aceite de la vasija disminuirá, hasta el día en que Jehová haga llover sobre la faz de la tierra.”

– Cuando pones primero lo de Dios, la obra de Dios, la harina y el aceite no escasearán

octubre 14, 2015 Posted by | General | Deja un comentario

CÓMO ENFRENTAR LAS SITUACIONES ADVERSAS

¿COMO ENFRENTAR CIRCUNSTANCIAS ADVERSAS?
Abraham W. Barrera Bakit
PASTOR
Habacuc 3:17-19.-

17 “Aunque no den higos las higueras, ni den uvas las viñas ni aceitunas los olivos; aunque no haya en nuestros campos nada que cosechar; aunque no tengamos vacas ni ovejas,”

18 “siempre te alabaré con alegría porque tú eres mi salvador.”

19 “Dios mío, tú me das nuevas fuerzas; me das la rapidez de un venado, y me pones en lugares altos.”

Las dificultades, la adversidad, todo puede ser diferente dependiendo de la actitud interna que asumamos, en base a la Palabra de Dios y experiencia de vida. Esto indicará como enfrentar aquellas cosas evitables o inevitables que nos causan dolor o conflicto.

La tranquilidad a veces se ve rota con una llamada telefónica, un noticia desagradable, un despido laboral, una ruptura conyugal, la muerte de un ser querido, etcétera. Que a pesar de la ternura, ó fragilidad de una persona sucede.

Las palabras que resumen a veces el drama que se experimenta en la vida a pesar de llevar una vida piadosa, nos llevan a pensar un poco más allá de las situaciones que nos toca vivir. Cada vez que se puede se participa en un servicio religioso, la oración lleva a arrodillarse en un extremo del templo y clamar a Dios, unas ocasiones con desespero, otras con desasosiego y las otras de las veces, con serenidad. Y le decimos a Dios: tú puedes solucionar este problema, y se repite una y otra vez.

Pero a veces no se sabe que decir ni que hacer. Por algunos instantes silencio. ¿Qué palabras son las más apropiadas en momentos así? ¿No se sabe como reaccionar? Es una verdadera encrucijada. Imagino que a usted también le ha sucedido cuando trata de extender una voz de aliento a quien está viviendo circunstancias adversas.

No se preocupe, Dios da paz. El tiene todo dispuesto.

Por ello, debemos siempre meditar. ¿No saber qué decir? Tampoco ¿qué hacer? Mejor es reflexionar en la tranquilidad de nuestra congregación. El corazón puede estar dolido por el problema. Pero en medio de las circunstancias adversas, se debe guardar la calma.

¿Cómo enfrentar la adversidad?

¿Cómo enfrentar exitosamente las circunstancias adversas que con frecuencia nos roban la paz?

Ante todo, el secreto estriba en la actitud que asumamos en situaciones apremiantes.

Otros por el contrario se toman el tiempo suficiente para medir cuidadosamente la magnitud del obstáculo que enfrentan. La actitud es determinante en la búsqueda de soluciones. ¿Cuál es la actitud más indicada? La actitud de esperanza que se desprende de alguien que tiene una sólida fe en Dios y sabe que no hay problema grande que El no pueda resolver.

Hasta aquí hemos comenzado con el centro del asunto. Ahora vamos a analizar cuidadosamente cómo se presentan las circunstancias adversas y de qué manera afectan el estado de ánimo y nos impiden pensar con claridad.

La adversidad es inevitable

Con más frecuencia de lo que debiéramos, olvidamos que las circunstancias adversas son inevitables. Están ligadas a la vida de todo ser humano, tanto como su sombra o quizá, el cansancio después de un día ajetreado. No podemos evitarlas, pero sí podemos evitar que hagan mella en nuestro ser.

Habacuc –un profeta de la antigüedad– describe ese panorama ensombrecido y preocupante cuando, bajo inspiración del Espíritu Santo, escribió: “Aunque no den higos las higueras, ni den uvas las viñas ni aceitunas los olivos; aunque no haya en nuestros campos nada que cosechar; aunque no tengamos vacas ni ovejas…” (Habacuc 3:17).

Trasladémonos a la situación que estaba enfrentando. Todo a su alrededor era caos. No tenía solidez económica. Sus expectativas de ganancia como ganadero o agricultor, se habían esfumado. No había absolutamente nada de qué echar mano. Y para agravar el cuadro, el horizonte poblado de nubarrones, parecía persistir.

¿Nos ha ocurrido alguna vez? Todo se conjuga para traer malas noticias. Problemas en casa, problemas en la Iglesia, problemas en el trabajo, problemas con los vecinos. Abres la puerta y encuentras dificultades. Nos acostamos y no quisiéramos despertar. Para qué —pensamos— si sólo hallaremos nuevas dificultades cuando despierte el día.

Una actitud de fe, cambia nuestra apreciación de la crisis.

No le ha sucedido que al recoger los vasos vacíos. Al menos uno no lo estaba. Uno no estaba vacío. Y sin darse cuenta el contenido se volcó sobre el escritorio. Y en cuestión de segundos el manuscrito sobre el que había trabajado tanto tiempo para enseñarlo al día siguiente, estaba empapado de café oscuro.

¿Qué hacer? ¿Cuál era la salida en una circunstancia así? ¿Enojarse? ¿Llamarse la atención y pedirse a sí mismo tener más cuidado? ¿Elevar el tono de voz y hacer sentir que había cometido un “enorme error” por descuido? Y cuánto más duro si fue otra persona la que lo hizo. O más bien, ayudar a reparar el daño y poner a secar las páginas, tratando de salvar las que más pudiera. Sin duda la segunda opción. Enojarse no resolvería nada. Ofender menos. Y herirse o herir a otros en sus sentimientos, no es propio de un cristiano. ¿Se da cuenta? Nuestra actitud frente a situaciones que roban la tranquilidad, es esencial.

Dueño de una disposición de fe y esperanza a toda prueba, el autor sagrado escribió al referirse a su reacción frente al cúmulo de dificultades que le asaltaban: “siempre te alabaré con alegría porque tú eres mi salvador.” (Habacuc 3:18).

Leamos el texto de nuevo. Este plantea que con toda la sumatoria de tropiezos y obstáculos que sobrevengan, conservará la alegría y el gozo en Dios. Nuestro amado Señor es la fuente de la paz y de la serenidad que necesitamos en momentos críticos.

¿Sentimos que desfallecemos?

Cuando las circunstancias adversas toman fuerza, una inclinación natural es desfallecer, pensar que todo terminó, que nada vale la pena, que llegamos al final de la encrucijada para encontrarnos a boca de jarro con una pared inmensa.

Si experimentas una situación similar, es hora de volver la mirada a Dios. Pedirle fortaleza. Él es quién puede ayudamos. En nuestras fuerzas, sin duda profundizaremos en la desesperanza y desesperación. Sin embargo, con ayuda del Señor las cosas son de otra manera.

El propio Habacuc lo advirtió así cuando señala: “Dios mío, tú me das nuevas fuerzas; me das la rapidez de un venado, y me pones en lugares altos.” (Habacuc 3:19).

Sobreponernos a las dificultades es posible. Dios nos fortalece y nos muestra el sendero para salir adelante. Antes que ir al hombre en busca de una salida, vuelve tu mirada al Creador.

Así percibas que enormes tormentas azotan tu frágil embarcación, no desistas, ten fe, sigue adelante.

Con ayuda de Dios superarás la crisis.

octubre 8, 2015 Posted by | General | 1 comentario

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